Actualización de procesadores de sonido en implante coclear: evidencia clínica y valor en salud en adultos mayores

La pérdida auditiva no tratada se asocia con consecuencias significativas en la salud física, cognitiva y psicosocial, especialmente en adultos mayores. Se ha documentado su relación con aislamiento social, depresión, deterioro cognitivo e incluso mayor riesgo de demencia.

En este contexto, el implante coclear representa una intervención costo-efectiva y de por vida para personas con hipoacusia neurosensorial severa a profunda. Sin embargo, su efectividad depende no solo del componente implantado, sino también del procesador de sonido externo, el cual requiere actualizaciones periódicas para garantizar el acceso continuo al sonido y a los avances tecnológicos.

Un reciente estudio multicéntrico australiano (Incerti et al., 2025) aporta evidencia robusta sobre el impacto clínico y económico de la actualización de procesadores de sonido en adultos mayores usuarios de implante coclear.

Diseño del estudio y población

Se trató de un estudio prospectivo multicéntrico con enfoque mixto (cuantitativo y cualitativo), que incluyó:

  • 304 adultos ≥65 años. 
  • Edad promedio: 77.4 años.
  • Promedio de uso de implante coclear: 12 años. 
  • 340 procesadores actualizados. 

Los participantes utilizaban procesadores de sonido obsoletos sin acceso a financiamiento para reemplazo, lo que representaba un riesgo real de pérdida total de audición funcional.

La evaluación incluyó múltiples dominios clínicamente relevantes:

  • Percepción del habla en ruido. 
  • Esfuerzo auditivo y fatiga. 
  • Cognición. 
  • Calidad de vida. 
  • Participación social. 
  • Uso del dispositivo. 

Beneficios clínicos: más allá de la audición básica

  1. Mejora significativa en la percepción del habla en ruido

El hallazgo principal del estudio fue una mejora significativa en la comprensión del habla en ambientes ruidosos, uno de los principales desafíos en usuarios de implante coclear.

  • Mejora de hasta 4–8 dB en SRT (speech reception threshold) con tecnologías como ForwardFocus. 

Esto confirma que la actualización tecnológica no solo mantiene el rendimiento auditivo, sino que optimiza la capacidad de comunicación en entornos reales.

  1. Reducción del esfuerzo auditivo y la fatiga

Los usuarios reportaron:

  • Disminución significativa del esfuerzo auditivo. 
  • Reducción de la fatiga relacionada con la escucha. 

Estos cambios son clínicamente relevantes, ya que el esfuerzo auditivo elevado se asocia con:

  • Sobrecarga cognitiva.
  • Menor participación social. 
  • Mayor riesgo de deterioro cognitivo. 
  1. Mejora en la comunicación y en la interacción social

Los resultados cualitativos mostraron:

  • Mejor comunicación con familiares y entorno. 
  • Mayor participación social. 
  • Acceso facilitado a medios digitales (llamadas, música, video).

Además, los acompañantes (familiares) reportaron una disminución significativa en las dificultades comunicativas, evidenciando un impacto positivo en el entorno del paciente.

  1. Beneficios emocionales y psicológicos

Un hallazgo particularmente relevante fue la reducción de:

  • Ansiedad.
  • Estrés asociado al posible fallo del dispositivo. 

La actualización elimina la incertidumbre de fallas en procesadores obsoletos, lo cual tiene un impacto directo en el bienestar del paciente.

Un punto crítico: el riesgo de “quedarse sin sonido”

Uno de los conceptos más importantes del estudio es el riesgo de “off-air”, es decir:

La pérdida total de acceso al sonido cuando un procesador falla y no puede ser reparado o reemplazado.

Este escenario implica:

  • Desconexión completa del entorno. 
  • Deterioro funcional inmediato. 
  • Impacto severo en calidad de vida. 

La evidencia demuestra que evitar este escenario es el principal factor determinante de valor clínico y económico.

Análisis económico: ¿por qué actualizar el procesador de sonido es costo-efectivo?

El estudio incorporó modelos de simulación a largo plazo (hasta 35 años), evaluando costo-utilidad en términos de QALYs (Quality Adjusted Life Years).

Hallazgos clave:

  • La actualización es costo-efectiva principalmente cuando previene la falla total del dispositivo. 
  • ICER aproximado: AUD 50,000 por QALY. (¿Qué significa ICER? El ICER (Incremental Cost-Effectiveness Ratio) o relación incremental de costo-efectividad es un indicador utilizado en economía de la salud que compara el costo adicional de una intervención frente a los beneficios adicionales que genera. En este contexto, el ICER indica cuánto cuesta ganar un año de vida ajustado por calidad (QALY) adicional al actualizar el procesador de sonido, en comparación con no hacerlo).

Un ICER de AUD 50,000 por QALY sugiere que la intervención se encuentra dentro de los rangos comúnmente aceptados de costo-efectividad en sistemas de salud, lo que respalda su adopción desde una perspectiva de política sanitaria.

  • El valor económico no proviene únicamente de nuevas funciones, sino de: 
    • Mantener acceso continuo al sonido. 
    • Evitar deterioro funcional severo.

Implicaciones clínicas para LATAM

Aunque el estudio se realizó en Australia, sus conclusiones son altamente relevantes para Latinoamérica:

  1. La actualización no es opcional, es parte del tratamiento.

El implante coclear debe entenderse como: Un sistema dinámico que requiere mantenimiento tecnológico continuo.

  1. La obsolescencia tecnológica es un riesgo clínico real.

Procesadores de sonido obsoletos implican:

  • Mayor riesgo de falla. 
  • Limitaciones en desempeño auditivo. 
  • Pérdida de acceso a conectividad y herramientas digitales. 
  1. La evidencia respalda decisiones en acceso y cobertura.

Este tipo de estudios permite sustentar ante pagadores:

  • Modelos de recambio tecnológico. 
  • Programas de actualización. 
  • Estrategias de acceso sostenible. 

Conclusión

La actualización de procesadores de sonido en usuarios de implante coclear, especialmente en adultos mayores, no solo representa una mejora tecnológica, sino una intervención clínica crítica.

La evidencia demuestra que:

  • Mejora la percepción del habla en ruido. 
  • Reduce el esfuerzo auditivo y la fatiga. 
  • Optimiza la calidad de vida y la interacción social. 
  • Disminuye la ansiedad asociada a fallas del dispositivo. 
  • Es costo-efectiva al prevenir la pérdida total de audición funcional. 

En última instancia, garantizar el acceso continuo al sonido no es únicamente una cuestión tecnológica, sino un componente esencial del cuidado integral del paciente con implante coclear.

D2451507

© Cochlear Limited 2026

Referencia:

Evaluating the Clinical- and Cost-Effectiveness of Cochlear Implant Sound Processor Upgrades in Older Adults: Outcomes from a Large Australian Multicenter Study. Paola Vittoria Incerti, Jermy Pang, Elizabeth Seil, Jason Gavrilis, Vicky W. Zhang, Antonio Ahumada-Canale, Jessica Tsiolkas, Rajan Sharma, Bonny Parkinson 2 and Padraig Thomas Kitterick. Clin. Med. 2025, 14, 3765. https://doi.org/10.3390/jcm14113765 

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