¿Hipoacusia conductiva? La experiencia de escuchar con un implante de conducción ósea

<i class="fab fa-facebook" aria-hidden="true"></i> Share on facebook
<i class="fab fa-twitter" aria-hidden="true"></i> Share on twitter
<i class="fab fa-linkedin" aria-hidden="true"></i> Share on linkedin

En el Centro de Experiencias de Cochlear™ de Bogotá (Colombia) las personas con hipoacusias conductivas pueden experimentar cómo funcionan los implantes acústicos de conducción ósea y descubrir si, efectivamente, son candidatos para uno de estos.

Una persona con pérdida auditiva o hipoacusia conductiva (aquella donde está alterado el oído externo o el oído medio, impidiendo que el sonido llegue a la cóclea), pueden encontrar una solución en los implantes acústicos de conducción ósea.

En el Centro de Experiencias de Cochlear (CEC) de  Bogotá, Colombia, las personas con este tipo de pérdidas tienen la posibilidad de probar cómo es escuchar por medio de la conducción ósea y confirmar si, efectivamente, son candidatos para recibir uno de los dos sistemas de Cochlear para tratar la hipoacusia conductiva: el sistema Baha® o el sistema Osia®.

Además, en el CEC tienen la posibilidad de encontrar asesoría para despejar todas las dudas que tengan sobre los implantes acústicos, su funcionamiento y especificaciones, así como las que tengan sobre la cirugía y el proceso de rehabilitación una vez se haya recibido el implante.

¿Sabía usted que al hablar escucha su voz por vía ósea (por vibración)? Es por eso que, al oír una grabación, esta puede sonarle extraña o diferente a como usted cree que suena, porque en ese caso se está escuchando por vía aérea.

Candidatos a implante acústico de conducción ósea

La mayoría de las personas que llegan al CEC para valoración como candidatos a implantes de conducción ósea van remitidos por un especialista en audición quien, de acuerdo con diferentes análisis, valoraciones y pruebas audiológicas, determina cuál es el compromiso auditivo de la persona y lo encuentra susceptible de recibir beneficios con un dispositivo acústico como el sistema Baha o el sistema Osia.

Sin embargo, como un paso de confirmación y de preparación, envían a estas personas al CEC para verificar, más exactamente, si los beneficios que recibirán de una solución de este tipo serán suficientes para continuar el proceso.

Valga decir que “el 97.8% de los evaluados resultan candidatos al implante de conducción ósea”, asegura María Piedad Nuñez, fonoaudióloga integrante del CEC en Bogotá, Colombia.

97.8% de las personas evaluadas en el CEC resultan candidatas al implante de conducción ósea.

¿En qué consiste esa evaluación? Explica la especialista María Piedad que se trata de una ruta creada por el CEC y que se denomina Protocolo para candidatos al sistema Osia o Baha. 

“Este protocolo es un documento que cumplimos tal cual está escrito, para que toda persona que lo aplique lo haga igual, bajo los mismos criterios de evaluación y presentación, lo que hace posible que se practique en el CEC, pero también en otros sitios de Colombia con los mismos resultados”, expone la fonoaudióloga María Piedad. 

El protocolo dura 90 minutos y lo que busca, como ya se ha mencionado, es definir si la persona es, en efecto, candidata o no para un implante acústico.

Los siete pasos del protocolo

Paso 1. Expectativas del candidato y presentación del sistema.

Es el primer acercamiento de la persona con el sistema Baha o el sistema Osia. Pero también es la oportunidad de los especialistas del CEC para conocer las expectativas que tiene el posible candidato frente al implante acústico. El paciente debe llevar todos los exámenes previos que tenga disponibles.

Paso 2. Verificación de la audiometría.

Aunque ya existan los exámenes, en el CEC se vuelven a practicar algunas pruebas para verificar qué tipo de pérdida auditiva presenta la persona y qué tan leve, moderada o profunda es.

Paso 3. Prueba de amplificación por vía ósea

Este paso es fundamental. Aquí es donde se brinda la experiencia de estimulación por vía ósea, utilizando un procesador de sonido Baha 5 y con la ayuda de soluciones no quirúrgicas como Soft Band o Sound Arc. Con base en la audiometría del candidato, se programa el dispositivo para que tenga la experiencia de escuchar por vía ósea.

Paso 4. Evaluar la ganancia funcional

Con el dispositivo puesto, los especialistas del CEC analizan, con una serie de pruebas y mediciones, si la persona en efecto compensa su pérdida auditiva, identificando la verdadera posibilidad de beneficiarse con un implante acústico de conducción ósea.

Paso 5. Prueba subjetiva

En el consultorio funciona bien. Pero mejor tener la posibilidad de experimentar cómo se escucha por medio de la conducción ósea en un ambiente real. La persona, entonces sale a la calle o va la cafetería para sentir cómo es escuchar por vibración.

Paso 6. Cuestionario de satisfacción

Busca evaluar qué tal fue la experiencia, pero también determinar el pronóstico de buen uso del dispositivo por parte del posible candidato.

Paso 7. Reporte final

Aquí es donde se le da la retroalimentación a la persona y se le define si, en efecto, es un candidato y cuáles son, entonces, los pasos a seguir, desde la cirugía hasta el proceso de activación.

Tenga en cuenta

Pida consejo a su profesional de la salud acerca de los tratamientos para la hipoacusia. Los resultados pueden variar, y el profesional de la salud le indicará qué factores pueden afectar a sus resultados. Lea siempre las instrucciones de uso. No todos los productos están disponibles en todos los países. Si desea obtener información sobre los productos, póngase en contacto con el representante local de Cochlear.

 D1875049