Usted puede ayudar en su rehabilitación auditiva estando en casa

La rehabilitación auditiva es un proceso que requiere de la participación de especialistas, pero también del compromiso de los usuarios de los distintos dispositivos auditivos. Estando en casa puede estimular su audición.

Una persona con hipoacusia que ya está en tratamiento o ha recibido algún tipo de dispositivo auditivo (pueden ser audífonos o implantes) debe incluir en su proceso la rehabilitación auditiva. Oír con el Nucleus® o el Baha® es diferente a la audición natural. Recuperar la capacidad de escuchar gracias a estos equipos necesita de un proceso de reaprendizaje.

Sí, es cierto que es un proceso que debe incluir a especialistas, como audiólogos, fonoaudiólogos, terapeutas del lenguaje y otorrinolaringólogos, entre otros, pero también lo es que el éxito de la rehabilitación, el aprendizaje de nuevas habilidades comunicativas y el uso correcto de los dispositivos requiere del compromiso de los usuarios y de sus cuidadores.

El primer paso, como todo, es identificar la pérdida de la audición. En los recién nacidos se utiliza el tamizaje auditivo neonatal; para los niños, adolescentes y adultos están la audiometría, la logoaudiometría y la impedanciometría entre otra serie de pruebas diagnósticas, para determinar el correcto funcionamiento de la audición o, en caso contrario, identificar el porqué de la pérdida y el tipo de hipoacusia que se está presentando. Esto permite, a su vez, definir el tratamiento a seguir con cada persona y, ya está dicho pero es importante repetirlo, un proceso de rehabilitación.

Rehabilitación auditiva en niños

La clave en la rehabilitación auditiva tiene mucho que ver con el estado en el desarrollo del lenguaje en que se encuentre el niño. 

En la casa se debe, una vez el menor haya sido implantado, tanto estimular el desarrollo del lenguaje como fortalecer su audición por medio de las rutinas diarias. En bebés, es especialmente recomendable narrarle al pequeño cada una de las actividades en las que participa. Al bañarlo, darle de comer o cambiarle el pañal, se le puede contar, con voz clara y palabras completas qué es lo que se está haciendo. Es válido el uso de onomatopeyas (o la imitación de algunos sonidos: toc toc, muuu, guau guau, ring), con el fin de que aprenda a identificarlas y las pueda usar a medida que desarrolle el habla.

Tanto en niños o adultos postlinguales, lo fundamental es fortalecer la memoria auditiva para mejorar la capacidad auditiva, manteniendo el aprendizaje de nuevas palabras. Las rutinas domésticas (barrer, limpiar, lavar la ropa, cocinar) son ideales para ello, pues pueden estar llenas de instrucciones con matices que amplían el vocabulario y, a la vez, para fortalecer la escucha. Eso sí, es importante que se fomente la audición sobre otros métodos de comunicación como la lectura de labios o el lenguaje de señas.

Adultos y niños deben lograr detectar e identificar los seis sonidos que contienen la totalidad del espectro del habla.

1. Mmm.
2. Uuu.
3. Aaa.
4. Iii.
5. Shh.
6. Sss.

Rehabilitación auditiva en adultos

La presbiacusia es el nombre que recibe la pérdida de audición en la gran mayoría de los adultos mayores. Este deterioro es solo una de las causas de la hipoacusia, aunque puede afectar al 80 por ciento de las personas mayores de 75 años y sus síntomas se presentan con anterioridad, pues es una pérdida gradual de la audición que aísla a las personas cuando no reciben tratamiento oportuno.

Hay otras causas, por supuesto: los traumatismos o la exposición a medicamentos ototóxicos (perjudiciales para la audición), por ejemplo. Puede ser, también, que se pierda la audición súbitamente (lo que está considerado una urgencia médica).

El caso es que, cuando un adulto mayor pierde la capacidad de oír, recuperarla es un proceso que incluye aprender de nuevo ciertas palabras, pues con los dispositivos auditivos no se escucha igual. 

Se trata tanto de “reaprender” a oír como de saber utilizar el dispositivo (audífono o implante) de la mejor manera posible, para aprovechar todas las ventajas que este ofrece.

 

En casa es posible ejercitar la audición intentando detectar los sonidos más comunes: golpes en las puertas, el timbre del teléfono, el sonido del microondas o de la lavadora cuando se accionan. Recorridos por el hogar, primero, y por el barrio, después, pueden ayudar a estimular la audición. 

El paso siguiente es discriminar esos sonidos. No solo escucharlos, sino identificarlos y diferenciarlos: eso es el teléfono, esa es la televisión, eso es el timbre de la puerta, eso el juguete del perro… 

Este reaprendizaje es fundamental y necesita de la participación de los usuarios de soluciones auditivas, pero también de la colaboración de sus cuidadores.

Tenga en cuenta

La información en esta guía es solo para fines educativos y no tiene la intención de diagnosticar, prescribir tratamiento o reemplazar el consejo médico. Consulte a su médico o profesional de la salud sobre los tratamientos para la pérdida de la audición. Ellos podrán asesorar sobre una solución adecuada para su condición de pérdida auditiva. Todos los productos deben usarse solo según las indicaciones de su médico o profesional de la salud. No todos los productos están disponibles en todos los países. Por favor, póngase en contacto con su representante local de Cochlear™

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