La innovación en medicina suele asociarse con el desarrollo de nuevas tecnologías. Sin embargo, algunos de los avances más relevantes nacen de una observación mucho más sencilla: identificar un problema que se repite en la práctica clínica y preguntarse si existe una mejor manera de resolverlo.
Eso fue precisamente lo que ocurrió en el trabajo desarrollado por el Dr. Nicolás Pons y un equipo de especialistas. Durante años, el manejo de pacientes con microtia y atresia congénita del conducto auditivo externo les permitió identificar una situación recurrente. Mientras el equipo de otología buscaba restaurar la audición mediante un implante de conducción ósea, el cirujano plástico necesitaba preservar el mismo territorio anatómico para realizar posteriormente la reconstrucción auricular. En determinados casos, ambas intervenciones competían por un espacio quirúrgico limitado.
Aunque las ubicaciones tradicionalmente recomendadas para los implantes de conducción ósea han demostrado ofrecer excelentes resultados funcionales, el equipo comenzó a preguntarse si era posible adaptar esa planificación a las necesidades específicas de este grupo de pacientes sin comprometer el rendimiento auditivo. La pregunta parecía sencilla, pero tenía implicaciones importantes para la práctica clínica:
¿Podía modificarse la ubicación del implante para facilitar la reconstrucción auricular sin afectar los resultados funcionales del tratamiento?
Lejos de responder esta inquietud únicamente desde la experiencia clínica, el equipo decidió transformarla en una pregunta de investigación. El resultado fue el estudio «Bone Conduction Implant: Results of a New Surgical Location in Children with Microtia and External Auditory Canal Atresia», publicado en 2025 en Otology & Neurotology, donde evaluaron una nueva localización quirúrgica del implante en niños con microtia y atresia del conducto auditivo externo y analizaron su impacto sobre los resultados funcionales y la calidad de vida.¹
Como explica el Dr. Nicolás Pons durante la entrevista realizada por Cochlear™, el propósito nunca fue modificar una técnica por el simple hecho de innovar, sino encontrar una alternativa que permitiera ofrecer al paciente «lo mejor de los dos mundos»: preservar las posibilidades de reconstrucción estética sin renunciar a un excelente resultado auditivo.
Este enfoque refleja un principio cada vez más relevante en la medicina contemporánea: la innovación no consiste únicamente en incorporar nuevas tecnologías, sino también en replantear la forma en que se planifican los tratamientos para responder mejor a las necesidades de cada paciente.
En este artículo revisaremos cómo una observación realizada durante la práctica clínica dio origen a una investigación científica y cuáles son las principales enseñanzas que este trabajo aporta para la planificación interdisciplinaria de pacientes con microtia y atresia del conducto auditivo externo.
1. Cuando la experiencia clínica identifica un problema que vale la pena resolver:
La mayoría de las investigaciones clínicas no comienzan en un laboratorio. Comienzan en la consulta, en el quirófano o durante la discusión de casos complejos, cuando los equipos asistenciales identifican situaciones que, aunque forman parte de la práctica habitual, podrían abordarse de una manera diferente.
Ese fue el origen del trabajo en el cual participó por el Dr. Nicolás Pons.
Su equipo atiende de forma habitual pacientes con atresia congénita del conducto auditivo externo, muchos de ellos candidatos tanto a rehabilitación auditiva mediante un implante de conducción ósea como a reconstrucción auricular. En este contexto, observaron que ambas intervenciones compartían un mismo desafío anatómico: el área donde tradicionalmente se ubicaba el implante coincidía, en algunos casos, con el espacio que posteriormente necesitaba el cirujano plástico para realizar la reconstrucción de la microtia.
Como explica el especialista:
«Nuestra interacción con el cirujano que hace la reconstrucción de la microtia ocurre en una misma zona anatómica. Mientras más lejos nosotros pongamos el implante de la parte donde ellos quieren reconstruir, les va a dar más comodidad y más facilidad para poder hacer la reconstrucción estética, que también es un punto esencial para nuestros pacientes.»
Esta observación pone de manifiesto una realidad frecuente en el manejo de pacientes con malformaciones congénitas del oído: las decisiones tomadas por una especialidad pueden influir directamente sobre las posibilidades terapéuticas de otra. Por ello, la planificación no debe centrarse exclusivamente en la técnica quirúrgica o en el rendimiento esperado del implante, sino considerar el recorrido completo del paciente y la interacción entre los diferentes procedimientos que podrían formar parte de su tratamiento.
Más que cuestionar una recomendación técnica, el equipo identificó una oportunidad para adaptar la planificación quirúrgica a las necesidades específicas de esta población. La pregunta ya no era únicamente dónde colocar el implante, sino cómo hacerlo de manera que favoreciera tanto la rehabilitación auditiva como la reconstrucción auricular, preservando las expectativas funcionales y estéticas del paciente.
Ese cambio de perspectiva fue el punto de partida de una investigación que transformó una observación cotidiana en una pregunta científica capaz de aportar nueva evidencia para la práctica clínica.
2. De una observación clínica a una pregunta de investigación:
Identificar un problema durante la práctica clínica es solo el primer paso. El verdadero reto consiste en determinar si ese problema puede resolverse de una manera diferente y, sobre todo, si esa nueva estrategia es capaz de mantener o incluso mejorar los resultados obtenidos hasta el momento.
En el caso del equipo del cual hizo parte el Dr. Nicolás Pons, la observación era clara: alejar el implante del área destinada a la reconstrucción auricular podía facilitar el trabajo del cirujano plástico. Sin embargo, esa modificación planteaba una inquietud completamente válida desde el punto de vista otológico.
¿Podría una nueva ubicación del implante afectar el rendimiento funcional del sistema?
Esta pregunta era especialmente relevante porque la localización del implante en los sistemas activos de conducción ósea no responde únicamente a criterios anatómicos. Su posicionamiento busca favorecer una transmisión eficiente de la vibración hacia el hueso temporal y optimizar el acoplamiento con el procesador externo. Modificar esa ubicación, aunque fuera con un objetivo reconstructivo, requería demostrar que el beneficio auditivo esperado se mantenía.
Como explica el Dr. Pons, la intención nunca fue cambiar la técnica por el simple hecho de innovar. El objetivo era encontrar una alternativa que permitiera ampliar las posibilidades reconstructivas sin generar un costo funcional para el paciente.
La importancia de medir, no asumir
En medicina, las buenas ideas necesitan ser validadas. Aunque desde el punto de vista quirúrgico parecía lógico pensar que una ubicación más posterior del implante facilitaría la reconstrucción auricular, esa percepción debía demostrarse con datos objetivos.
Por esta razón, el estudio no se limitó a describir una modificación técnica. El equipo evaluó de manera sistemática si esta nueva localización mantenía los resultados funcionales esperados y si los pacientes continuaban obteniendo los beneficios clínicos asociados a la rehabilitación auditiva.¹
Este aspecto resulta especialmente relevante porque pone de manifiesto un principio fundamental de la medicina basada en la evidencia: las modificaciones en la práctica clínica deben sustentarse en resultados medibles y reproducibles, más allá de la experiencia individual de un equipo.
En otras palabras, la pregunta dejó de ser «¿podemos colocar el implante en otro lugar?» para convertirse en «¿podemos hacerlo sin afectar aquello que realmente importa para el paciente?»
Fue precisamente la respuesta a esa pregunta la que permitió al equipo avanzar hacia el siguiente paso: evaluar no solo el desempeño funcional del implante, sino también el impacto que esta estrategia tenía sobre la experiencia global del paciente.
3. ¿Qué les enseñó esta nueva estrategia quirúrgica?
Toda investigación clínica busca responder una pregunta concreta. Sin embargo, las más relevantes son aquellas cuyos resultados tienen el potencial de modificar la forma en que los equipos toman decisiones frente a sus pacientes.
En este caso, la pregunta era clara: ¿podía una ubicación más posterior del implante preservar el espacio necesario para la reconstrucción auricular sin comprometer el beneficio funcional esperado de un sistema activo de conducción ósea como el sistema Cochlear™ Osia®?
Los resultados obtenidos en el estudio aportan una respuesta alentadora. El estudio demostró que esta nueva estrategia quirúrgica permitió mantener resultados funcionales satisfactorios, al tiempo que ofreció mayores posibilidades para la reconstrucción auricular al preservar un campo quirúrgico más favorable para el equipo de cirugía plástica.¹
Desde la perspectiva de la práctica clínica, este hallazgo tiene un significado importante. Tradicionalmente, cuando dos procedimientos comparten una misma región anatómica, es frecuente pensar que será necesario priorizar uno de ellos o aceptar ciertas limitaciones para el otro. Sin embargo, los resultados de este trabajo sugieren que, mediante una planificación quirúrgica cuidadosa e interdisciplinaria, es posible encontrar alternativas que favorezcan simultáneamente ambos objetivos.
Como explica el Dr. Nicolás Pons:
«La idea de esto es demostrar que efectivamente el poner el implante en una zona un poco más distante, dando un poco más de espacio para la reconstrucción de la microtia, tiene buenos resultados y es factible de hacer; permite que el paciente se lleve lo mejor de los dos mundos: su reconstrucción estética y un excelente resultado funcional que no es afectado por la ubicación.»
Más allá de la modificación técnica, este trabajo pone de relieve un principio que resulta especialmente relevante para los equipos que manejan pacientes con malformaciones congénitas del oído: la planificación quirúrgica no debe limitarse al procedimiento que se realizará en ese momento, sino considerar cómo cada decisión puede influir en las intervenciones futuras y en el recorrido completo del paciente.
- Innovar también significa generar evidencia:
Un aspecto que merece destacarse es que el equipo no asumió que la nueva ubicación del implante ofrecería resultados equivalentes. Por el contrario, decidió someter esa hipótesis a evaluación mediante un estudio clínico, generando evidencia que permitiera respaldar objetivamente una modificación de la práctica quirúrgica.¹
Este proceso refleja uno de los principios fundamentales de la medicina basada en la evidencia: las innovaciones deben ser evaluadas antes de incorporarse de forma rutinaria a la práctica clínica.
En consecuencia, el aporte de este trabajo trasciende la descripción de una nueva localización quirúrgica. Su principal contribución consiste en demostrar que una necesidad identificada durante la práctica asistencial puede transformarse en una pregunta de investigación y, posteriormente, en evidencia útil para orientar la toma de decisiones clínicas.
- Lo que dice la evidencia (Der_2025):
Los principales hallazgos del estudio pueden resumirse en cuatro mensajes clave:
- Una ubicación más posterior del implante puede facilitar la reconstrucción auricular al preservar un mayor espacio para el cirujano plástico.
- Esta modificación fue factible desde el punto de vista quirúrgico en la población evaluada.
- Los resultados funcionales obtenidos no se vieron comprometidos por la nueva localización del implante.
- La planificación interdisciplinaria permitió responder simultáneamente a objetivos reconstructivos y funcionales, reforzando la importancia de un abordaje integral del paciente.
Conclusión
La evolución de la medicina no depende únicamente del desarrollo de nuevas tecnologías. En muchas ocasiones, los avances más significativos nacen de la capacidad de los equipos clínicos para observar un problema cotidiano, cuestionar la práctica habitual y generar evidencia que permita responder mejor a las necesidades de sus pacientes.
El trabajo desarrollado por el equipo en el que participó el Dr. Nicolás Pons es un claro ejemplo de este proceso. A partir de un desafío identificado durante la atención de niños con microtia y atresia del conducto auditivo externo, surgió una pregunta clínica que dio origen a una investigación publicada en Otology & Neurotology: ¿era posible modificar la ubicación del implante de conducción ósea para preservar el espacio destinado a la reconstrucción auricular sin comprometer el beneficio funcional del tratamiento?¹
Los resultados del estudio sugieren que una planificación quirúrgica cuidadosamente diseñada puede contribuir a alcanzar ambos objetivos. Más allá de proponer una nueva localización del implante, esta experiencia pone de manifiesto el valor de la planificación interdisciplinaria y de la colaboración entre otólogos, cirujanos plásticos, audiólogos y rehabilitadores auditivos para construir estrategias terapéuticas verdaderamente centradas en el paciente.¹
Quizá la principal enseñanza de este trabajo es que la innovación no siempre consiste en crear una nueva tecnología. En ocasiones, surge al replantear la manera en que utilizamos las herramientas disponibles para ofrecer una atención más integral, personalizada y alineada con las expectativas funcionales y estéticas de quienes tratamos.
Más que una modificación técnica, este estudio invita a reflexionar sobre una forma diferente de planificar la cirugía: una en la que cada decisión se toma considerando no solo el procedimiento inmediato, sino también el recorrido completo del paciente y el trabajo coordinado de todo el equipo multidisciplinario. Ese enfoque representa, probablemente, la mayor contribución de esta experiencia para la práctica clínica y un ejemplo de cómo la investigación puede transformar observaciones cotidianas en conocimiento aplicable para beneficio de futuros pacientes.
Vea acá la entrevista con el Dr. Pons:
Acerca del Dr. Nicolás Pons:

Su trayectoria incluye experiencia en instituciones de alta complejidad, como Hospital Dr. Luis Calvo Mackenna, Hospital del Salvador y Clínica Dávila, donde ha integrado equipos especializados en implantes cocleares y cirugía otológica avanzada. Además, ha participado en operativos médicos en zonas extremas y pasantías internacionales en centros de referencia como McGill University Health Centre (Canadá) y Hannover Medizinische Hochschule (Alemania).
El Dr. Pons ha contribuido activamente a la formación médica como docente en la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile y en programas de residencia, además de diseñar modelos de simulación para cirugía endoscópica. Su compromiso con la actualización continua se refleja en su participación en congresos nacionales e internacionales, así como en publicaciones científicas sobre implantes cocleares, cirugía otológica y patologías pediátricas en revistas especializadas.
Su práctica se caracteriza por un enfoque integral y personalizado, combinando precisión quirúrgica, innovación tecnológica y evidencia científica para optimizar la rehabilitación auditiva y la calidad de vida de sus pacientes.
D2479764
Referencia:
- Der, Carolina & Pons, Nicolás & Bravo-Torres, Sofía & Cornejo, Magdalena. (2025). Active Osseointegrated Transcutaneous Bone Conduction Implant: Results of a New Surgical Location in Children with Microtia and External Auditory Canal Atresia. Otology & neurotology: official publication of the American Otological Society, American Neurotology Society [and] European Academy of Otology and Neurotology. 46. 425-431. 10.1097/MAO.0000000000004457.
Si desea conocer más información especializada en el área clínica de implantes cocleares o acústicos, puede contactarnos al correo electrónico: ljaramillo@cochlear.com
Este material está destinado a profesionales de la salud. Si es un consumidor, busque el consejo de su profesional de la salud sobre los tratamientos para la pérdida auditiva. Los resultados pueden variar y su profesional de la salud le aconsejará sobre los factores que podrían afectar su resultado. Lea siempre las instrucciones de uso. No todos los productos están disponibles en todos los países. Póngase en contacto con su representante local de Cochlear para obtener información sobre el producto. Cochlear, 科利耳, コクレア, 코클리어, Hear now. And always, Nucleus, Kanso, Nexa, Advance OffStylet, AutoNRT, コントゥア, Contour Advance, Custom Sound, Freedom, NRT, SmartSound, el logotipo elíptico y las marcas que llevan un símbolo ® o ™ son marcas comerciales o marcas comerciales registradas del grupo Cochlear de empresas (a menos que se indique lo contrario).

