Sistema Cochlear™ Osia® en niños: consideraciones quirúrgicas, selección de candidatos y beneficios audiológicos desde la experiencia clínica y la evidencia científica.
Basado en entrevista realizada al Dr. Carlos Felipe Franco (Colombia) y la revisión de evidencia.

La rehabilitación auditiva en la población pediátrica representa uno de los mayores desafíos para los equipos multidisciplinarios dedicados al manejo de la pérdida auditiva. A diferencia de los adultos, en quienes la restauración de la audición busca principalmente recuperar habilidades comunicativas previamente adquiridas, en los niños la intervención tiene un impacto directo sobre el desarrollo del lenguaje, el aprendizaje, las habilidades cognitivas y la integración social. Por esta razón, cada decisión clínica, desde la selección del candidato hasta la elección de la tecnología y la técnica quirúrgica, puede influir significativamente en el pronóstico funcional a largo plazo.

En niños con pérdida auditiva conductiva o mixta secundaria a malformaciones congénitas como la microtia y la atresia del conducto auditivo externo, el desafío incluye el reto anatómico. Estas condiciones no solo limitan la transmisión del sonido hacia el oído interno, sino que también plantean importantes retos anatómicos y quirúrgicos que obligan al especialista a equilibrar cuidadosamente la seguridad del procedimiento con la necesidad de proporcionar una rehabilitación auditiva eficaz desde edades tempranas.

Durante los últimos años, el sistema activo de conducción ósea Cochlear™ Osia® ha transformado este escenario terapéutico. A diferencia de las generaciones anteriores de dispositivos osteointegrados, esta tecnología busca optimizar la transmisión de la energía vibratoria al hueso mediante mecanismos que reducen la atenuación de la señal y mejoran especialmente la reproducción de las frecuencias altas, fundamentales para la percepción del habla y el desarrollo del lenguaje. Diversos estudios clínicos han demostrado que este sistema ofrece mejoras significativas en ganancia funcional, reconocimiento del habla en silencio y ruido, así como altos niveles de satisfacción reportados por pacientes y familias (Florentine et al., 2022; Tejani et al., 2025)¹,².

El sistema Cochlear™ Osia® ha despertado un creciente interés en la población pediátrica debido a su combinación de tecnología piezoeléctrica activa, resultados audiológicos consistentes y un perfil quirúrgico que continúa evolucionando para adaptarse a las particularidades anatómicas de los niños. La reciente ampliación de sus indicaciones regulatorias en diversos países para pacientes desde los cinco años de edad refleja la creciente evidencia científica que respalda su uso en candidatos cuidadosamente seleccionados (Tejani et al., 2025)².

Sin embargo, implantar un sistema de conducción ósea activo en un niño implica mucho más que reproducir la técnica utilizada en un adulto. La menor dimensión del cráneo, el reducido grosor de la tabla ósea, la fragilidad de los tejidos blandos y el continuo crecimiento anatómico requieren un planeamiento quirúrgico meticuloso y una ejecución extremadamente cuidadosa para minimizar complicaciones y garantizar resultados estables a largo plazo. En pacientes con microtia, este desafío se amplía al considerar el posicionamiento estratégico del implante, de manera que no interfiera con una eventual reconstrucción auricular ni con otros procedimientos reconstructivos del pabellón auricular. Por ello, la planificación preoperatoria debe integrar tanto las características anatómicas individuales como la estrategia terapéutica a largo plazo, favoreciendo un abordaje coordinado entre el otólogo y el cirujano reconstructivo.

Precisamente sobre estos aspectos reflexiona el Dr. Carlos Felipe Franco, otólogo colombiano con amplia experiencia en cirugía otológica e implantología auditiva. En su experiencia clínica, la cirugía pediátrica demanda un abordaje especialmente conservador, donde cada paso busca preservar la integridad de los tejidos y favorecer una adecuada osteointegración del implante, reduciendo al mismo tiempo el riesgo de complicaciones cutáneas o de exposición del dispositivo.

En este artículo revisaremos los principios anatómicos y quirúrgicos que sustentan el uso del sistema Cochlear™ Osia® en niños, analizaremos los criterios actuales para la selección de candidatos, revisaremos la evidencia científica más reciente sobre sus resultados audiológicos y funcionales, y exploraremos cómo una adecuada planificación puede contribuir a ofrecer una rehabilitación auditiva más efectiva para niños con microtia, atresia y otras condiciones susceptibles de beneficiarse de esta tecnología.

1. La cirugía de conducción ósea en niños: mucho más que una versión reducida de la cirugía del adulto:

Uno de los errores más frecuentes al abordar la rehabilitación auditiva pediátrica es asumir que las técnicas quirúrgicas empleadas en adultos pueden reproducirse de manera similar en un niño, modificando únicamente el tamaño del implante o de la incisión. Sin embargo, la cirugía de conducción ósea en población pediátrica presenta retos anatómicos, biomecánicos y biológicos propios, que requieren una planificación específica y una ejecución altamente cuidadosa.

Como explica el Dr. Carlos Felipe Franco, «adaptar o implantar en pacientes pediátricos no es fácil», debido a que la anatomía infantil es considerablemente más pequeña y frágil, con tejidos músculo-cutáneos más delicados y una tabla ósea de menor grosor que la observada en los adultos. Estas características obligan al cirujano a realizar un procedimiento progresivo, cuidadoso y respetuoso de cada plano anatómico para garantizar la estabilidad del implante y minimizar el riesgo de complicaciones.

La anatomía pediátrica plantea desafíos únicos:

Durante los primeros años de vida, el hueso temporal continúa su desarrollo estructural. La cortical mastoidea es más delgada, la densidad ósea aún está en proceso de maduración y los tejidos blandos presentan menor espesor y resistencia mecánica. Estas condiciones pueden incrementar el riesgo de complicaciones si no se consideran adecuadamente durante la planificación quirúrgica.

Los estudios morfométricos realizados mediante tomografía computarizada han demostrado que el espesor de la cortical mastoidea aumenta progresivamente durante el crecimiento, aunque existe una importante variabilidad individual. En niños candidatos a un sistema activo de conducción ósea, la evaluación preoperatoria mediante imágenes resulta fundamental para determinar la disponibilidad de hueso suficiente para la fijación segura del implante, así como para identificar la relación con estructuras críticas como la duramadre y el seno sigmoideo (Posta et al., 2022)³.

La valoración prequirúrgica no solo permite confirmar la existencia de un espesor óseo suficiente para la fijación del implante, sino también identificar estructuras anatómicas críticas, como la duramadre y el seno sigmoideo, cuya proximidad puede influir en la elección del sitio de implantación y en la estrategia quirúrgica.

Una cirugía basada en la preservación de los tejidos

Más allá del componente óseo, uno de los aspectos que mayor énfasis recibe en la experiencia del Dr. Franco es el manejo de los tejidos blandos.

Según describe, el procedimiento comienza con una incisión atraumática realizada por planos anatómicos, seguida de una cuidadosa identificación de una superficie ósea lisa y con el espesor adecuado para recibir el implante. Posteriormente, el cierre también se realiza por planos —profundo, superficial y cutáneo— con el objetivo de preservar la vascularización, disminuir la tensión sobre la herida quirúrgica y reducir el riesgo de complicaciones postoperatorias.

Este enfoque coincide con las recomendaciones actuales para la implantación de sistemas activos de conducción ósea. La literatura describe que una adecuada preservación de los tejidos blandos favorece la cicatrización, disminuye la incidencia de dehiscencias cutáneas y reduce significativamente la probabilidad de exposición o extrusión del implante, complicaciones que históricamente han representado una preocupación en este tipo de procedimientos (Mylanus et al., 2020; Briggs et al., 2022; Mozaffari et al., 2025),,.

El papel del implante BI300 de 3 mm en la población pediátrica

Uno de los aspectos técnicos destacados por el Dr. Franco es la utilización predominante del implante BI300 de 3 mm en niños.

De acuerdo con su experiencia, este diámetro proporciona un equilibrio adecuado entre estabilidad mecánica y seguridad quirúrgica. Su menor longitud permite una fijación confiable incluso en tablas óseas delgadas, reduciendo simultáneamente el riesgo de comprometer estructuras intracraneales durante la osteotomía.

Esta observación encuentra respaldo en estudios recientes que evaluaron la anatomía mastoidea pediátrica mediante reconstrucciones tridimensionales y modelos morfométricos. Estas investigaciones muestran que el implante de 3 mm ofrece una alternativa segura para muchos pacientes desde los cinco años de edad, siempre que exista una adecuada planificación basada en imágenes preoperatorias. 

Asimismo, destacan que el diseño del sistema Osia facilita una ubicación del implante compatible con las características anatómicas propias de esta población, preservando tanto la estabilidad biomecánica como el resultado estético (Posta et al., 2022)³.

La experiencia quirúrgica sigue siendo un factor determinante

Aunque los avances tecnológicos han ampliado las posibilidades terapéuticas de los sistemas activos de conducción ósea, el éxito clínico continúa dependiendo en gran medida de la experiencia del equipo quirúrgico.

La correcta selección del paciente, el análisis cuidadoso de la anatomía, el manejo delicado de los tejidos y el respeto por cada uno de los planos quirúrgicos constituyen elementos inseparables de una cirugía exitosa. Como resume el Dr. Franco, en los pacientes pediátricos «tenemos que ser aún más cuidadosos», precisamente porque la fragilidad de sus tejidos exige una técnica meticulosa orientada a disminuir complicaciones y favorecer una recuperación adecuada.

En este contexto, la implantación del sistema Cochlear™ Osia® no debe entenderse únicamente como la colocación de un dispositivo tecnológico avanzado, sino como un procedimiento que integra conocimiento anatómico, experiencia quirúrgica y planificación individualizada para ofrecer una rehabilitación auditiva segura y duradera desde las primeras etapas del desarrollo infantil.

2. ¿Por qué el sistema Cochlear™ Osia® representa una evolución en la rehabilitación auditiva pediátrica?

La elección de un sistema de conducción ósea para un niño no depende únicamente de su capacidad para restaurar la audición. También debe considerar qué tan eficazmente proporciona acceso a la información acústica necesaria para favorecer el desarrollo del lenguaje, optimizar la comprensión del habla en situaciones de la vida diaria y promover una participación activa del niño en los entornos escolar, familiar y social.

En este contexto, el sistema Cochlear™ Osia® representa un avance significativo dentro de los sistemas implantables de conducción ósea al incorporar un transductor piezoeléctrico activo diseñado para optimizar la transmisión de la energía vibratoria hacia el oído interno.

Más allá de la conducción ósea tradicional

Durante décadas, los sistemas de conducción ósea han permitido rehabilitar a pacientes con pérdida auditiva conductiva, mixta o sordera unilateral mediante la transmisión de vibraciones directamente al hueso temporal, evitando el oído externo y el oído medio.

Actualmente, los avances tecnológicos buscan mejorar la eficiencia con la que esa energía llega a la cóclea.

Los implantes pasivos dependen de que el procesador genere la vibración y la transmita a través del acoplamiento mecánico hacia el implante y posteriormente al hueso. Aunque esta estrategia ha demostrado excelentes resultados clínicos durante muchos años, parte de la energía vibratoria puede disiparse antes de alcanzar el oído interno, especialmente en las frecuencias más altas.

El sistema Cochlear™ Osia® introduce un enfoque diferente mediante el uso de un transductor piezoeléctrico activo ubicado bajo la piel. En lugar de depender únicamente de la vibración mecánica generada por el procesador externo, la señal eléctrica es transmitida al implante, donde el transductor convierte esa energía en vibraciones mecánicas directamente sobre el hueso. Este diseño permite una transmisión más eficiente de la energía vibratoria y una respuesta particularmente favorable en las frecuencias agudas, fundamentales para la percepción del habla (Mylanus et al., 2020; Briggs et al., 2022),⁵.

Desde el punto de vista fisiológico, esto significa que una mayor proporción de la energía acústica puede alcanzar la cóclea con menor pérdida durante el proceso de transmisión, favoreciendo una percepción sonora más rica y precisa.

La importancia clínica de las frecuencias altas en el desarrollo infantil

Uno de los aspectos que el Dr. Carlos Felipe Franco resalta durante su experiencia clínica es que el sistema Osia no solo rehabilita las frecuencias conversacionales habituales, sino que también proporciona una mejor rehabilitación de las frecuencias altas, aspecto que considera especialmente importante para los niños debido a las demandas auditivas propias del ambiente escolar y de la comunicación cotidiana.

Esta observación tiene un sólido fundamento científico.

Los fonemas de alta frecuencia —como /s/, /f/, /sh/, /t/, /k/ y /ch/— contienen información esencial para la inteligibilidad del habla. Aunque transportan poca energía acústica, aportan gran parte de los detalles que permiten diferenciar palabras similares y comprender correctamente las conversaciones.

Por ejemplo, distinguir entre expresiones como «casa» y «casas», «pato» y «gato» o identificar adecuadamente los plurales depende en gran medida de la percepción de estos componentes espectrales de alta frecuencias (Stelmachowicz et al. 2004)⁶.

Diversos estudios sobre desarrollo del lenguaje (Yoshinaga-Itano et al., 1998) han demostrado que la adecuada percepción de estas señales durante los primeros años de vida influye directamente sobre:

  • La adquisición del lenguaje oral.
  • El desarrollo fonológico.
  • La alfabetización inicia.
  • El rendimiento escola.
  • Las habilidades comunicativas y sociales.

Por ello, una rehabilitación auditiva que preserve la mayor cantidad posible de información espectral puede tener implicaciones que trascienden la simple mejora de los umbrales audiométricos.

Escuchar en ruido: uno de los mayores retos de la población pediátrica

El niño pasa buena parte de su vida en ambientes donde el ruido de fondo es constante. Las aulas escolares, los patios de recreo, los gimnasios, los restaurantes o incluso las reuniones familiares representan escenarios acústicamente complejos, donde múltiples conversaciones ocurren simultáneamente y la distancia respecto al hablante cambia continuamente.

En estas condiciones, incluso pequeñas limitaciones en la percepción de las frecuencias altas pueden traducirse en dificultades significativas para comprender instrucciones del profesor, participar en actividades grupales o seguir conversaciones con otros niños.

Precisamente por esta razón, el Dr. Franco destaca que la recuperación de las frecuencias agudas mediante el sistema Osia resulta especialmente relevante para la discriminación del habla en ruido, una habilidad auditiva crítica durante toda la etapa escolar.

Los estudios clínicos publicados en los últimos años respaldan esta apreciación. Investigaciones multicéntricas han documentado mejoras significativas tanto en reconocimiento del habla en silencio como en ambientes ruidosos después de la implantación del sistema Osia en población pediátrica, acompañadas de incrementos importantes en la satisfacción de los pacientes y sus familias (Florentine et al., 2022; Tejani et al., 2025)¹,².

Más allá de la audición: favorecer el desarrollo integral del niño

El objetivo final de la rehabilitación auditiva infantil no consiste únicamente en mejorar un audiograma.

El verdadero propósito es ofrecer al niño las mejores oportunidades para desarrollar su lenguaje, construir relaciones sociales, participar activamente en el entorno educativo y alcanzar un desarrollo cognitivo acorde con su potencial.

En este sentido, la restauración de una audición funcional mediante tecnologías que permitan un acceso más completo a la información del habla puede contribuir a reducir el esfuerzo auditivo, favorecer la interacción cotidiana y facilitar la participación del niño en actividades académicas y sociales.

Conclusión

La rehabilitación auditiva en niños con hipoacusia conductiva que se benefician de la conducción ósea representa un desafío que exige mucho más que la elección de una tecnología avanzada. Requiere una evaluación integral del paciente, una cuidadosa selección del candidato, una planificación quirúrgica individualizada y un seguimiento multidisciplinario que acompañe al niño y a su familia durante todo el proceso de rehabilitación.

La experiencia compartida por el Dr. Carlos Felipe Franco pone de manifiesto que el éxito de la implantación del sistema Cochlear™ Osia® comienza mucho antes del acto quirúrgico. Comprender las particularidades anatómicas del paciente pediátrico, respetar la fragilidad de los tejidos blandos, seleccionar cuidadosamente el sitio de implantación y realizar una técnica quirúrgica meticulosa son elementos fundamentales para reducir complicaciones y favorecer resultados estables a largo plazo.

A ello se suma una creciente evidencia científica que respalda el uso del sistema Osia en población pediátrica cuidadosamente seleccionada. Los estudios publicados en los últimos años han demostrado mejoras significativas en ganancia funcional, reconocimiento del habla, especialmente en ambientes ruidosos, percepción de las frecuencias agudas y calidad de vida relacionada con la audición. Estos resultados adquieren una importancia particular durante la infancia, etapa en la que el acceso oportuno a la información auditiva constituye un factor determinante para el desarrollo del lenguaje, el aprendizaje y la participación social.

La indicación del sistema Cochlear™ Osia® debe formar parte de una estrategia terapéutica individualizada, basada en una evaluación audiológica completa, el análisis anatómico mediante imágenes, las necesidades funcionales del paciente y las expectativas de la familia. Solo mediante este enfoque es posible ofrecer una rehabilitación auditiva centrada en la persona y orientada a maximizar los resultados funcionales a largo plazo.

En un escenario donde la innovación tecnológica continúa transformando las posibilidades de tratamiento, el verdadero reto para los profesionales de la salud auditiva consiste en integrar esa innovación con una práctica clínica basada en la evidencia. Cuando la experiencia quirúrgica, la selección adecuada del candidato y la tecnología convergen, es posible ofrecer a muchos niños no solo un mejor acceso al sonido, sino también mayores oportunidades para desarrollar su potencial comunicativo, educativo y social desde las primeras etapas de la vida.

Vea acá la entrevista con el Dr. Franco:

Acerca del Dr. Carlos Felipe Franco:

Dr. Carlos Felipe Franco es médico de la Universidad de La Sabana, con énfasis en Salud Pública, especialista en Otorrinolaringología y subespecialista en Otología de la Universidad Militar Nueva Granada, en Bogotá-Colombia.

Cuenta con experiencia en el diagnóstico y tratamiento de patologías del oído, laringe, rinosinusología, apnea obstructiva del sueño y otorrinolaringología pediátrica, con especial interés en la cirugía otológica y la rehabilitación auditiva mediante tecnologías implantables.

A lo largo de su trayectoria profesional ha promovido un enfoque de atención centrado en el paciente, sustentado en la práctica clínica basada en la evidencia, el trabajo multidisciplinario y la toma de decisiones individualizada, con el propósito de ofrecer soluciones que contribuyan a mejorar la calidad de vida de las personas con pérdida auditiva.

Es miembro de la Asociación Colombiana de Otorrinolaringología, Cirugía de Cabeza y Cuello, Maxilofacial y Estética Facial (ACORL) y de la Asociación Colombiana de Otología y Neurotología (ACON).

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Referencias:

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  2. Tejani VD, Stevens S, Meyer A, Bartoshuk M, Berry S, Aubuchon P, Cismas M, Doolittle S, Drob J, Flores N, Hill LM, Levy EM, Litton H, Maher R, Marchegiani A, Mauro L, Moyer C, Novak JLS, Purdy J, Tribble M, Murray G. Audiological outcomes of the Cochlear Osia 2 bone conduction system implanted under expanded indications in a pediatric population. Int J Audiol. 2025 Sep 4:1-10. doi: 10.1080/14992027.2025.2550530. Epub ahead of print. PMID: 40906592.
  3. Posta B, Perenyi A, Szabo L, Nagy R, Katona G, Csakanyi Z, Rovo L, Bere Z. Pediatric morphometric study to guide the optimized implantation of the Osia® 2 implant system. Eur Arch Otorhinolaryngol. 2022 Oct;279(10):4909-4915. doi: 10.1007/s00405-022-07338-2. Epub 2022 Mar 16. PMID: 35292851; PMCID: PMC9474535.
  4. Mylanus EAM, Hua H, Wigren S, Arndt S, Skarzynski PH, Telian SA, Briggs RJS. Multicenter Clinical Investigation of a New Active Osseointegrated Steady-State Implant System. Otol Neurotol. 2020 Oct;41(9):1249-1257. doi: 10.1097/MAO.0000000000002794. PMID: 32925852; PMCID: PMC7497889.
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